Comprueba que no es tú perro, pon espumas, toallas, o lo que sea para comprobar si es así, una amiga puso paneles de metacrilato unidos con silicona en forma de L, por el suelo y que subiese hacia la barandilla y nada de nada, sus perros no eran. Los pegó al suelo con silicona. Y ahí no pasaba nada de nada, estuvimos probando con agua y nada. Pues su vecino seguía quejándose por tocar las bolas. Hasta que mi amiga lo puso en conocimiento de la comunidad porque era acoso ya y la dejo en paz.
Si no es tú perro, le diría, la siguiente vez que me digas algo te voy a denunciar por acoso, mi galería está protegida y el perro no sale sin mi supervisión y en el caso que se meara el perro no te pasaría nada.