Pues dile que es muy respetable lo que opina (aunque te parezca ridículo y probablemente sea un antojo adolescente raro, da igual, sólo falta ahora que se rebote más) pero que hay lo que hay y si no quiere… Pues eso, que medite. No se morirá de hambre, tranquilos, sólo es la maldita edad del pavo.