Yo me planté. Denuncié tras la última paliza, siendo una criatura de 21 años,con juicios y orden de alejamiento de por medio,hoy 8 más tarde, soy valiente y fuerte. Tengo a mi lado al hombre que me dió la mano para sacarme de ahí junto con mi familia y amigos. Y hoy, soy valiente, soy fuerte y soy mejor persona. Lo único que tengo que agradecerle a ese desgraciado que me maltrató, es que tuvo que destrozarme la vida para volver a nacer siendo indestructible.