Yo creo que es más normal de lo que creemos.
Mi hijo cuando tenía unos 3 años, hablaba con una niña, jugaba con ella y en mitad de la madrugada se levantaba a jugar con ella en el pasillo en medio de la obscuridad.
Obviamente sólo la veía él.
Con el tiempo se le ha pasado, puede ser una amiga imaginaria o que en realidad percibe cosas que los adultos no podemos, lo mejor es que con ella lo trates de manera natural, sin mostrar miedo o desconcierto y así poder saber más y ayudarla si fuese necesario.