No me extraña que en España los tarotistas,adivinos, gente que busca fantasmas y demás estafadores estén forrados. Cuánta ignorancia!
Yo de pequeña también hablaba con mi amiga imaginaria, me acuerdo perfectamente que se llamaba Tati y hasta como era físicamente. Hablaba con ella en voz alta y ella me contestaba en mi cabeza. Era un fantasma? Obviamente que no.
Se os olvida que los niños tienen una imaginación poderosa y no son tontos. Relacionan hechos a su manera.