Tienes razón, y lo que falla muchas veces es el compañerismo, por ejemplo en mi antiguo trabajo era la única sin niños así siempre me tocaba quedarme a cerrar porque las demás iban a por los niños a clase o dónde la abuela. Hasta que un día el jefe avisó que iba a abrir unas oficinas nuevas a 50km de las que trabajábamos por aquel entonces, y el trabajo a turno partido (eso implica comer en esa ciudad o quedarse en la Oficina las dos horas de descanso) tOdo por el mismo sueldo apesar de tener más gastos de coche. Mis compañeras al unísono dijeron que fuera yo que para eso «no tenía cargas». Hostias!! Pero tengo vida! !!