Hola guapa, yo estaba en tu misma situación hace años, siempre evitando el sexo y poniendo excusas ? Me pasaba lo mismo que a ti, era asociar sexo con penetración y ¡buf! ¡adiós ganas! Cuando conocí a mi ahora marido me dije, «esto así no puede seguir» (hacíamos otras cosas pero no penetración) y me puse a buscar por Internet como solucionar mi problema sin pagar una pasta que no podía permitirme en ese momento. Lo encontré leyendo un foro y para mí fue mano de santo, ¡adiós al vaginismo y hola a una vida sexual sana y plena! Una chica escribió sobre los dilatadores que se usan después de una operación como por ejemplo de cambio de sexo. Pillé unos por Amazon y seguí el consejo de esta chica, empecé con el más pequeño, puse una música relajante, me tumbé en mi cama después de la ducha y me introduje el dilatador (era tan fino como mi dedo quizá) unos 10 min estuve creo y así varios días, lo introducía, lo sacaba, lo movía, me sentía cómoda con ello. Luego fui cambiando poco a poco el tamaño de los dilatadores pero siguiendo el mismo proceso y al final llegué al más grande que era como un pene y ni sentí dolor ni nada…A la hora de tener penetración con mi chico, me senté encima y tomé yo las riendas, no sentí nada de dolor, sólo un alivio enorme y disfruté como nunca! Ojalá recordará dónde lo leí para escribir a esa chica y decirle que salvó mi vida ❤❤ y ojalá te sirva mi consejo ? ¡Suerte bonita!