Hola Guapa! Me siento muy identificada contigo y creo que no seremos las únicas a quienes esta situación les haya generado ansiedad aunque el punto de partida del confinamiento fuera la motivación. Creo que la mente recibe el cambio y para intentar adaptarse a él se llena de propósitos y actividades. Con el devenir de los días te vas desanimando, te sientes cada vez más un hámster recorriendo monótonamente una rueda. Desde luego no es lo mismo pasar el confinamiento en un piso sin terraza por ejemplo que hacerlo en una casa de campo. A esto hay que añadir cambios como el teletrabajo que ha sido del todo improvisado en la mayoría de casos. Y como a ti también me han confluido una serie de circunstancias vitales intensas y alguna adversa. Yo estoy acudiendo a psicóloga y para mi no es dinero tirado. Lo necesito mucho ahora mismo. No te quepa duda de que tras una mala racha viene otra mejor. UN ABRAZO