No es gordofobia. Llamalo capricho, si quieres, pero no gordofobia. Está molesta porque se le han cedido unas mallas que, si se las dejase a una más delgada y está le hace un nudo para que le sirvan y también se le estropean, también se enfadaría, porque eran sus favoritas.
¿El problema? Que no sé porqué te dejó sus mallas favoritas. Pero en el momento en el que dejas algo, si pasa cualquier cosa… Pues oye. Haberte dejado unas que le gustasen menos por si acaso.
Vamos, que yo no dejaría mis mallas favoritas a nadie. Ahora, que si las dejo y me las estropean de alguna manera (no digo que sea a propósito, que ahí sería evidentemente culpa tuya, pero que se me queden inservibles por algún motivo…) Leches, haber pensado dos veces qué mallas dejaba, o directamente haberte preguntado tu talla si no la sabía. Si la sabía y aún así te las dejó, pues haberlo pensado antes. Pero gordofobia no es, lo siento.