Aquí el problema no es que el colegio sea religioso, sino que es del Opus Dei, que no es lo mismo ni de lejos.
Que a sus hijos les vayan a dar clases de religión es el menor de sus problemas, porque el opus es un grupo sectario y lo que va a hacer es ejercer mucha presión para que sus hijos acepten un estilo de vida que no es el suyo. Se van a topar con un elitismo y unos desprecios si no se adaptan (donde adaptarse es vivir en ciertos barrios, disponer de ciertos servicios, ir de vacaciones a ciertos sitios…) que les van a poner las cosas muy difíciles a esos niños y a esos padres, especialmente una vez pasen a secundaria.
Yo desde luego opino que los padres cometen un grave error metiendo a sus hijos en ese ambiente y que serán ateos, pero desde luego de izquierdas no son.