Hija, por dios, piensa: qué relación científica crees que puede haber entre llevar un abalorio al cuello y mejorar el dolor de dientes? Ya por qué no le cuelgas una pata de conejo?
Tu madre tiene más razón que una Santa. Quítale el collar al bebé y ve a la farmacia a comprarle un mordedor frío o un gel natural para las encías si ves que le molesta más de lo normal.
Así le aliviarás de verdad y evitarás que se estrangule. Pero, oye, que es tu hijo…