O sea, está muy bien pasarse el día exigiendo respeto y tolerancia por estar gorda pero cuando se trata de respetar a otro por motivos de nacionalidad/idioma… Aquí sale una horda de racistas intolerantes que me quedo ojiplática. Yo en el lugar de esta chica acudiría a exigir una cita con traductor y en caso de que me la nieguen, pondría una queja en atención al Paciente y la consiguiente denuncia.