Que linda eres, de verdad, te leo y solo veo a una persona muy bonita, aunque creo que te equivocas en algo: en poner lo que pensarán o dirán los demás (aunque sean tu padre y tu madre) por encima de tu salud mental.
Cariño, sigues siendo igual de fuerte o incluso más. Tener un problema que no puedes resolver y pedir ayuda no te convierte en alguien débil, todo lo contrario, te convierte en alguien aunas fuerte. Todos tenemos «debilidades», absolutamente todo el mundo y, la fortaleza, está en saber afrontarlas, mirarlas a la cara, sentarnos con ellas a tomar un café y decirles… Bueno, ¿qué hacemos con vosotras? Para í, alguien débil, sería quien las esquivara e intentase seguir con su vida como si no hubiese pasado nada, aún teniendo la certeza de estar rota por dentro. ¿Pero tú? Tú eres súper fuerte, y lo seguirás siendo cuando le cuentes a tu familia cómo te sientes y que necesitas ayuda.
Mira, te pongo un ejemplo en mi familia. En mi familia hay muchas personas con problemas de salud mental, pero nos centraremos en dos:
– mujer con bipolaridad y brotes psicóticos: pasado el shock inicial, supo que necesitaba ayuda y la aceptó. Ha estado ingresada varias veces en crisis puntuales, pero siempre ha salido adelante por ella y por sus hijos. Es fuerte, se toma su medicación y acude al médico o a la familia cuando siente que algo no está yendo como debería. Tiene unos ovarios como una cátedra, es una de las mujeres más fuertes que conozco y todo un ejemplo para mí. Sus crisis, para mí, no son ninguna debilidad ni ella es débil cuando las tiene, es aún más fuerte porque les hace frente y resurge de ellas.
– hombre con adicciones y una enfermedad mental no diagnosticada: lleva toda su vida pasando de afrontar sus problemas, descuidó por completo a sus hijos, que también habían perdido a su madre, y ellos tuvieron que hacerse mayores de goleo y cuidarse a sí mismos. Lo único que hace es dar problemas, nunca ha buscado ayuda ni ha aceptado la que se le ha brindado, que ha sido mucha, desprecia esa ayuda y a todo el que le rodea. Es como un agujero negro que lo devora todo a su paso y, para mí, es una persona sumamente débil que no sabe responsabilizarse de sus actos ni hacer por mejorar.
Ves? Ambos tienen un problema de salud mental, pero el enfoque es muy diferente, una es una persona fuerte y maravillosa y, el otro, más bien todo lo contrario. Tú estás en el primer grupo, querer avanzar y estar bien te convierte en alguien fuerte que lucha contra sus debilidades.
¡Cuéntale a tu familia cómo te sientes y buscad juntos la solución! Te mando un abrazo enorme ñ, lleno de fuerza y cariño.