Me pasó exactamente lo mismo. A los dos años (nosotros si vivíamos juntos) me dijo que nunca había estado enamorado de mi y que le encantaría encontrar a alguien por quien si sintiera esa “admiración” cuando nos enamoramos. Lo dejé y al mes volvió jurando que si que estaba enamorado, que se había confundido. Volví con el porque lo quería, pero el martirio que yo pasé el año de más que estuvimos juntos… cada día me preguntaba si de verdad el sentía lo que tenía que sentir, si iba a encontrar a otra que quizá si le hiciera sentir eso, dudaba de todo y analizaba todos sus pasos. Nunca volví a ser feliz con el hasta que un día decidí dejarlo. Era insostenible. Mi consejo es que o lo aceptes 100% (algo que creo que es muy difícil) o lo dejes ir. Ánimo !!