Pues claramente es un tema de falta de voluntad de la empresa.
Gestiono una plantilla de 250 personas y ya nos hemos preocupado de buscar un proveedor de uniformes que talla hasta la 62. Tenemos un trabajador con una talla superior y su uniforme se hace a medida (pagado por la empresa, obviamente). En el otro lado hay trabajadoras a las que la talla 32 les viene grande y se les arregla también.
Si estuviéramos hablando de un trabajador con el 48 o el 33 de pie que tuviera que llevar un calzado concreto a nadie se nos ocurriría decir «es que tu pie es muy grande/pequeño y no te puedo contratar»