Con tu hija ya lo has hablado y sabe que no te parece bien.
Pero en tu casa hay unas normas: no se fuma. Eso ella tiene que respetarlo, le guste o no, ya que es «una mujer y no una niña». Pero no creo que puedas hacer nada con el tema de tu ex. En esta ha quedado como el guay y puede que le toque alguna más. No te preocupes, ella es una adolescente y biológicamente su cerebro está preparado para ir en contra de las figuras de autoridad (que eres TÚ, la que se encarga de su crianza). En el futuro verá que cuando le has impuesto disciplina no ha sido por hacerle daño. Tiempo al tiempo.
En mi caso es al revés. Lo cuento porque me da satisfacción el asunto. Mis padres siempre han fumado y mi hermano y yo lo pasábamos fatal: el olor, el ambiente cargado, el humo… los viajes en coche eran horrorosos, siempre nos mareabamos. Mi hermano es asmático, como tu hija. Nuestra abuela murió de cáncer por fumar.
Nos decían que cuando tuviésemos nuestra casa que pusiesemos las normas que quisiéramos. El día que me compré mi coche y fuimos a dar una vuelta, hice a mi madre alejarse y fumarse el cigarro antes de entrar al coche (con mi hermano con una sonrisa de oreja a oreja). Cuando viene a mi casa, fuma fuera (antes en una especie de tendedero y ahora en una terraza) ya haya 40° o llueva. Me da igual.
Y las normas son para todos, no solo para mi madre, claramente.
Llamadme radical, llamadme loca, lo que queráis. Pero como muchas veces me tengo que tragar el humo de los fumadores, en mi casa no me da la gana.