Hola, en primer lugar decirte que también soy gorda, también pasé por una depresión de la que pensé que nunca saldría y pude con ella, fue una experiencia terrible, nunca antes había querido morirme y llegué a esa situación…pero sin duda, haber salido de ella con apoyo farmacológico y terapia…me hace sentir invencible…bueno, yo no conecto mi depresión con mi gordura como principal causa pero la mochila de vida se va llenando de cositas hasta que un día se rompe y se caen todas. Ese odio y daño que te haces hacia ti misma focalizando en tu físico quizá sea la punta del iceberg de otras cosas que te ocurren dentro y que tu depositas en tus kilos, tus chichas….sin duda creo que lo indispensable es terapia, quizá no has dado con la persona adecuada con la que hayas podido vincular y abrir tu mochila y ellos hayan hecho una interpretación errónea de lo que te ocurre realmente y lo más fácil en el caso de las gordas es que unan nuestros miedos y debilidades con los kilos….no siempre es así, ni mucho menos, cada uno tenemos nuestra forma de agarrarnos a cosas que nos dañan, pensamientos, formas de relación, interpretaciones….a las que no damos importancia y de repente tienen consecuencias dañinas como la que a ti te ocurre con tu cuerpo…seguro te pasaría igual aunque pesases 60 kilos…yo te recomiendo que retomes la terapia con alguien con quien te sientas a gusto, que te puedas abrir…y juntos puedas ir navegando por tus experiencias, tus relaciones, tus preocupaciones…un paseo por tu vida interior que permita librarte de tu odio y puedas disfrutar de las mil experiencias que te quedan por vivir y de forma libre y consciente de ti misma. Besos