Céntrate en ti, en tus opos y en tu vida. Cuando te vuelva a mandar ofertas o a insinuar que tus padres te mantienen, se lo dejas claro!! Estas opositando y eso ya es un trabajo. Tus padres te ayudan porque pueden y porque quieren y si le da envidia que se ponga ella a opositar. No dejes que nadie te diga lo que tienes que hacer, es tu vida. Luego todo habrá valido la pena. Te lo dice una que ha dejado el trabajo para opositar.