Ibas relativamente bien hasta aquí: «y, aunque decidiera tener un comportamiento de riesgo el problema es mío, no suyo». No, es problema tuyo, suyo, de la gente a la que contagies y de aquella a quien saques una cama en el hospital si la cosa se complica. Y viendo esa actitud, no me sorprende que tu compañera tenga dudas sobre lo que haces al salir.