Esta es la misma mierda de siempre, y lo siento por la expresión pero es la pura y dura realidad. Que en sus cabezas pensarán que lo hacen por tu bien, pero que no se ponen en tu lugar ni por un segundo, y les falta empatía y compasión.
No lo permitas. No permitas que te hagan sentir mal.
Se lo dices claro: te sientes humillada y vejada por sus comentarios y por su forma de hablarte.
Y ya no lo vas a tolerar más.
Saldrás a andar sin ellas.
Y no hay más decir.