A ver, es un sí pero no. Ellas no deberían hablarte como lo hacen, cierto. Pero deberías explicarles que no les sigues el ritmo e ir por tu cuenta, sin reprocharle que lleven ese ritmo para humillarte, como insinúas todo el tiempo. Dices con reproche que ellas van más rápido y tienen que pararse a esperarte, y que ten «engañan» porque quieren hacer más kilómetros. Es que si están acostumbradas a ello deberían poder hacerlo sin que tú lo consideres un ataque, lo único que veo mal es que insistan en que vayas con ellas.
Mi padre está acostumbrado a caminar una hora diaria a muy buen ritmo. Va a cumplir 75 años y nadie que lo conozca se los echa precisamente porque esa hora de caminata intensa lo mantiene, y él lo necesita. Mi madre tiene unos cuantos años menos pero muchos más problemas físicos, y para ella salir a caminar es ir a dar un paseo. No pueden ir juntos porque él necesita actividad intensa y ella no puede seguirle. Ni él puede (ni debe) renunciar a un ejercicio que es bueno para su salud, ni ella puede acompañarle a costa de la suya propia. Lo hace cada uno a su ritmo y punto. Y es lo que vosotras deberíais hacer.