Pues se me vienen varias cosas a la mente. La primera, que si es verdad que te está tirando la caña, probablemente no seas la primera ni la última a la que se lo haga. La segunda, que tengas un poquito de sororidad con su mujer. Y la tercera, que donde tengas la olla no metas la polla, déjate de fantasías y posibles folleteos con un profesor y céntrate en los estudios.