Tienes que cambiar tú tu actitud, asumir primero tú que el 50% de la niña es de él. Las madres tendemos a acaparar, y si te toca uno así que encima se escaquea, es el pez que se muerde la cola: no hace nada porque no sabe hacer nada, y no aprende porque no lo hace. Cuadrar horarios y X horas por semana que se quede solo con el niño, turnaros y si uno le da de comer, el otro de cenar, si uno lo baña el otro lo duerme. La premisa es que tú no puedes opinar de lo que él haga, aunque para ti lo haga mal, porque tiene derecho a equivocarse como padre como lo haces tú como madre. Tú tienes las mismas horas que él para hacer deporte (o lo que te salga del higo?) Si es que no, empieza a tenerlas. Y si no hay tiempo pues se divide. Es que no hay más, los hijos son de los dos, tú no puedes ocupar su espacio ni hacerlo todo tú, no es justo para ti y, en breve, tu hijo tb sufrirá el tener un padre con el que no se puede contar. Muchisimo ánimo, un hijo cambia la vida y la pareja y jamas va a volver a ser la misma. Es duro, pero se consigue.