Lo primero mandarte muchísima fuerza, he sentido mucho leerte. Se que las desgracias ajenas nunca van a aliviar las propias pero leyéndote no he podido evitar recordar el primer embarazo de mi hermana. No detectaron que no se estaba formando bien y sus pulmones no llegaron a desarrollarse. El pobre falleció después nacer en cuanto cortaron el cordón y ya mi hermana no respiraba por él, ella al notar que el niño gesticulaba pero no podía llorar gritó a los médicos, se lo llevaron pero no se pudo hacer nada. Ojalá hubieran podido detectarlo antes y haber podido evitar pasar por algo así. Piensa si puedes en que aunque el dolor es inevitable ha sido mejor aunque tomar una decisión asi es tan dura que ni me lo puedo imaginar. Sois muy fuertes y vais a superarlo. Un abrazo enorme.