No estás siendo cruel, estás queriendo seguir viva. Haz planes y de vez en cuando, si te apetece, acompañale. O acércate a la comida o a ver a su familia, pero después haz tus planes. Nadie tiene porqué molestarse, quieres hacer vida y es completamente normal. Yo te animo a que lo hagas, y él que haga también lo que más le apetezca. Un abrazo, preciosa!