No sé en qué momento hemos caído en esta rutina horripilante, pero no puedo más de verdad que no.
Yo trabajo de lunes a sábado, tengo las 40h repartidas en 7 diarias, así que tengo un único día libre a la semana. Encima mi horario es de tarde y no salgo hasta las 22h de currar, es decir, prácticamente no tengo vida social porque nadie puede quedar un martes a desayunar e irse de compra, todo mi alrededor curra con horario normal, de mañana, así que me paso la semana sola y el día que tengo libre… Ale, a casa de mis suegros.
Pero es que llevaremos real como 15 domingos seguidos yendo a comer allí sin excepción. Alguna vez le digo que podíamos hacer algo distinto y me dice que después de comer, pero después se lía con sus hermanos a gintonics y el plan del cine no sucede.

Todo esto es porque su padre (o sea, mi suegro) pilló el COVID, lo pasó muy mal, estuvo ingresado muchas semanas y pensábamos que lo perdíamos. Desde entonces son la familia Corleone, es que no se separan. Que me parece precioso, bonito y necesario. Pero es que salió de la UCI en AGOSTO y desde agosto que no tengo amigos.
Encima me siento fatal, pero me planteo montar planes con mis amigas y que no se venga él si no quiere.
¿Estoy siendo muy cruel?