Tu casera tiene más cara que espalda. Yo tuve una casera/compañera de piso que su modus operandi era ir quedándose con las fianzas de las inquilinas y así se sacaba un sobresueldo. Cuando llegó mi turno, le dije que, o me devolvía la fianza, o me llevaba la tele y un gato. A los días tenía el ingreso con la fianza en la cuenta. Con gente así hay que ir por la malas, si no, intentan aprovecharse.