Que sean tus padres no significa que tengas que aguantar sus malos tratos siempre.
Por como describes la situación, la relación está rota desde hace mucho. Si tú te quieres casar, no tienes por qué privarte de la celebración por no hacerlos sentir mal. Hasta podrías mandarles la invitación y seguramente no irían porque la ignorarian, así te libras de la preocupación, invita a quien quieras y que esté quien quiera estar.