Los límites en cuanto a acercamiento de otra persona te los marcas tú. Si a ti te hizo sentir incomoda su actitud y su cercanía física no eres una exagerada. Nadie tiene ningún derecho a pasar los límites que tú te pongas sin tu consentimiento.
De todas formas, si estás yendo a terapia, comentale también esto, los pensamientos que te vienen a la cabeza y lo que te hace sentir y seguro que tu terapeuta te ayuda a solucionarlo.
Mucho ánimo.