Amor:
Meterte en un quirófano es un riesgo para tu salud física y mental. Sea quien sea no dejes que nadie cambie tu cuerpo, es lo único que es verdaderamente tuyo y tú decides como te gusta más. Y respecto al engendro de satán ese al que llamas pareja, dile que es una pena que aún no se puedan operar los cerebros porque a él vendría bien tener uno. Déjale cariño.