Si no entiende que fue una sorpresa, sin mala intención y que su ahora marido lo sabía y le pareció bien, tiene un problema gordo. Sinceramente, si es capaz de enfadarse por eso, dos piedras. Yo me negaría a entonar el mea culpa y como dice ella «asumir que le robaste su momento» para conservar la amistad. Es más, en la luna de miel se supone que una persona está por la pareja, disfrutando, ¿qué es eso de perder el tiempo mandando fotos o haciéndose la ofendida? Debería alegrarse por vosotros en vez de patalear porque no la miraron a ella el 100% del tiempo.