Por favor, no cedas en nada que no creas que debes ceder. Voy a ser breve, en el post parto estamos débiles, y no me refiero físicamente, sino mental y psicológicamente. Por no ponerme en mi sitio cuando debí hacerlo enfermé y no pude disfrutar ni el bautizo de mi hija (estaba anulada). No vayáis a la casa por tu salud mental, ya te lo digo. Ahora estoy embarazada de mi segundo hijo y te aseguro que haré lo posible por no pasar por lo mismo.