Respondiendo a los típicos comentarios de «mi padre/madre me pegaba y yo he salido normal». Me parece una mierda de justificación. Salir normal a pesar de haber recibido hostias por parte de vuestros padres no es algo para estar orgulloso, sino que es algo bastante triste de leer. Yo a los míos los quiero, pero les guardo rencor a día de hoy por esas agresiones físicas (porque son agresiones por mucho que lo queráis justificar). Es más, sé que no les voy a perdonar nunca esos comportamientos, lo tengo más que asumido ya.
Así que si queréis tener hijos «normales», criadlos desde la comprensión y el razonamiento, no desde la violencia.