Es un tema difícil. Yo estoy de acuerdo contigo, por supuesto, pero también creo que son cosas que, aún siendo perjudiciales, no llegan a la consistencia de abuso o maltrato, por lo que, salvo que tu amiga recapacite y actue de otro modo, simplemente es lo que a ese niño le ha tocado. Es como si fuera fumadora e hiciera al hijo fumador pasivo. Ideal? No. Perjucidial? Mucho. Le van a quitar la custodia por ello? No. Hablar con ella puedes hacerlo, de madre a madre y como amigas, tratando de no juzgarla ni parecer que tu eres perfecta o que tu tienes la verdad absoluta de todo. Tratando de evitar frases como «es que yo nunca he pegado a mi hijo», porque da una impresión que creo que no es la necesaria en este caso si se trata de mejorar la vida de ese niño. Intenta indagar si detrás de esa frustración hacia el niño existe algo más, si está deprimida, estresada, si tiene problemas con su pareja. A menudo pagamos con los más débiles nuestro mal humor, y no se trata de que tu amiga decida tratar mejor al hijo, tal vez tiene que tratar de solucionar lo que le vaya mal primero.