Puede sonar un poco como el culo, pero lo último en lo que pensaste acá es en tu hija. Tiene 9 años, es una edad complicada porque ya no es un bebé, entiende muchas más cosas y aunque no parezca, necesita muchísimo apoyo y compañía de sus padres.
Que mamá tenga un novio, por más que a ella se la incluya en actividades y momentos, la puede hacer sentirse desplazada, ignorada y hasta reemplazada por alguien nuevo. Que tu novio la quiera está bien, pero ella puede llegar a tomarse muy mal que el, consciente o inconscientemente asuma una posición «de padre» yendo a vivir con ustedes o involucrándose en su vida. El no es su padre y lo más probable es que ella nunca lo acepte como tal. No es sano exponerla a una vida así. Todo el proceso de separación y comienzo de la relación con tu novio fue demasiado rápido y ella no ha podido digerirlo. Volver a empezar va a costar muchísimo y vas a tener que priorizar a tu hija.