Por favor, esto mismo escríbelo en Trip Advisor y en la reseña de Google, para que no haya más gente que tenga que pasar un mal rato (o para que se pongan las pilas y compren un par de sillas normales).
Seguro que no tienes el culo más gordo del mundo; el problema son las sillas, no tú.
Las sillas con reposabrazos SON EL MAL.