Si chicas, la confianza siempre fue mucha, hasta que empecé a cambiar yo… Y a veces por no escuchar nada cuando los planes se frustran me hice así… No cuadramos en nada ya, mi vida es totalmente distinta y no me sentí comprendida en asuntos fuertes… Es como que de tantos palos que venía teniendo, a la fuerza me reparé solo en mis hijos y marido. Y me hace sentir mal, la verdad.