Mira, hazle un favor al chico, y déjale. Porque si en ocho meses que lleva contigo se siente tan mal que ha decidido apuntarse a un gimnasio para gustarte (ojo, no porque él quiera, sino para entrar dentro de tus estándares), no merece que sigas con él esperando a ver si cambia. ¿Y si no lo hace? ¿Y si el cambio es lento?
Le estás generando a él un problema de autoestima, y tú te estás forzando a estar con alguien que no te atrae. Así que eso, por el bien del chico, déjale ya.