Hombre, independientemente de que tu compañero sea más o menos raro, yo entiendo que cuando se quiere meter un animal en casa hay que hablarlo con los compañeros de piso, por mucho que el contrato lo permita. A todas nos gustan mucho los gatos, pero imaginad que vuestro compañero de piso es aficionado a la cría de cucarachas y pone ahí su chiringuito sin contar con vuestra opinión…