Hola, se me ocurre que si él ya es consciente e intenta cambiarlo, que te ofrezcas a ayudarle con mucho humor. Qué pacteis una «contraseña» para que tú digas cuándo te esté regañando, por ejemplo, que sonriendo (haciéndole cómplice) le digas: sí, papá, como tú quieras.
Si ese es el único problema y él se ha dado cuenta e intenta cambiarlo, es un gran paso. Cambiar patrones familiares lleva tiempo. ¡Mucho ánimo!