Me encanta la chica que se da todo el pote diciendo «es que juego al ajedrez»»es que acabé de estudiar».
Cuando oposité, salió una chica de la clase diciendo que le había ido perfecto en tal fase, que estaba aprobadísima y me dio ánimos porque yo dije la verdad, que me había ido bien pero bueno…que no lo tenía claro. Resumen: Yo aprobé, ella no.
Hazlo lo mejor que puedas y ve a por ello, ánimo!