Bufff chica, pensaba que la mía era el demonio, pero debe ser discípula de la tuya… Te entiendo mucho, de verdad. Estoy embarazada de mi segundo hijo y tengo pesadillas con mi suegra porque cuando nació nuestra hija me lo hizo pasar fatal: se presentaba en mi casa a la semana de yo haber parido a las 9 de la mañana exigiendo que le pusieramos el desayuno, no respetaba ni mi descanso ni el de la bebé, se quejaba de que la niña «solo está mamando o durmiendo» (hola? Tiene días) y etc etc, y conmigo pues un horror de siempre, me hacía regalos súper ofensivos (toma hija, un champú de peluquería por tu cumpleaños porque con ese pelo de estropajo que tienes…),se enfadaba con su hijo(es hijo único) si me hacía algún regalo chulo o detalle romántico cuando aún no conviviamos (si mi marido me regalaba una rosa en San Valentín, a ella tenía que ser otra, cuando me pidió matrimonio con un anillo ella dijo que para navidades quería un súper regalo porque claro, yo tenía mi anillo de compromiso y no podía ser mejor que ella-me lo pidió en diciembre, mi cumpleaños-). Ha hecho cosas peores como robar a mi marido (la tenía puesta en su cuenta, menos mal que al casarnos se hizo otra conmigo dónde cobra la nómina etc), que no he podido demostrar pero que sé que es así porque a mi marido le llamaron del banco que estaba la cuenta en números rojos, de hoy para mañana, y no es que hubiera millones, pero algo había y no 20€…En el confinamiento yo ya no pude más y una noche tuvimos la mega bronca, porque ella lo llamaba a todas horas para quejarse de que no le poníamos a la niña,que yo le negaba a su nieta etc, y desde entonces estamos mejor, pero quiero decirte con todo este rollo que no estás sola, por desgracia, que somos más como tú, y que lo que tiene que hacer tu marido es terapia (yo mandé al mío bajo amenaza de divorcio porque había llegado a mi límite). Tu no has hecho nada mal, eres normal, y es lógico que quieras tú orden en tu casa, tus normas, lo que te dé la gana en serio. Tengo que decirte que yo para llegar a esto también he ido a terapia, porque después de tener la niña y al reincorporarme al trabajo tuve una fuerte crisis de ansiedad porque por desgracia sí que tuve que dejar a mi pequeña con ella, y en mi casa (que me registró de arriba a abajo, cosa que me dijo en la cara, y que me dejaba sucia y hecha un desastre, vamos, ni dejar un vaso en el fregadero…). No es fácil, nosotras tenemos que luchar más que otras mujeres, pero si tu relación merece la pena lucha y pasa de ella. Y sobretodo, contestale a todo, pégale cortes, es lo que yo le hago a la mía y así conseguí, por ejemplo, que dejara de traerle kilos de ropa (que encima era horrible, choni total). ¡Ánimo!