Aquí el truco es no decir el motivo del ingreso. Normalmente los días de ingreso suelen ser por enfermedad grave o así lo recogen la mayoría de los convenios. En cambio un parto es una situación fisiológica que no es una enfermedad y muchas empresas lo interpretan así de manera torticera para ahorrarse esos permisos. En cambio, si tú presentas el justificante de ingreso y no dices porque es, se la tienen que envainar.
Esto lo digo como consejo para todos, que siempre contamos el motivo de un ingreso y nuestros jefes no tienen porqué saberlo (sobre todo cuando la relación con ellos no es buena por lo que sea). Son datos de nuestra intimidad que no tienen porqué ser desvelados.