A ver… Yo creo que el problema es una falta de empatía. Me parece mal que lo primero que describas de ellas es «la generación de cristal», «son demasiado dramas», etc….
Me parece que tú marido se pasa de regañón y exigente, quizá en cosas que NO tengan importancia. Y les falte a los dos exigir en otra clase de situaciones (que tomen responsabilidades, que compartan con la familia, etc…). Me parece que vuestras niñas no se pueden explicar a gusto con vosotros porque no se sienten queridas o respetadas por su padre. Y que su forma de ser o decidir está siendo continuamente cuestionada. (Hablo desde el desconocimiento, así que estoy meramente suponiendo).
Alguna vez las felicita y les dice cosas lindas ? O las lleva a comer helado ? Hacen planes juntos ?… Comparten gustos ?. Si todo es regaño y no hay un equilibrio, es de cierta forma normal que se sientan de esa manera, más aun siendo adolescente y seguramente, tus niñas son muy sensibles….
A tu marido, es muy probable que él lo que tenga es un trauma generacional, algo que en poca o gran medida va a repercutir en sus hijas quiera él o no, porque son cosas que afectan muchísimo a la personalidad. Probablemente él no sea consciente y siempre pretenda lo mejor, aunque sin quererlo haga daño a tus hijas.
Te recomendaría que hablases con ellas y les explicases que su padre es de cierta forma por algo, que él pretende lo mejor para ellas y por eso las regaña tanto, para que no cometan los mismos errores que él. Pero sin minimizar lo que ellas estén sufriendo, porque seguramente les haya dolido mucho su actitud para con ellas.
Tú marido está muy dolido y es normal que actúe así, apoyalo y cuidalo… Sácalo a un lugar tranquilo a pasear, un lugar donde pueda aclarar ideas y donde podáis olvidaros los dos de la faceta de padres y volver a ser pareja por unas horas. Que tome aire y se desahogue, debe ser muy difícil todo eso para él también. Pero lo más importante es que les des tiempo… Veo muy bien la idea de la terapia y creo que os podría ir muy bien si todas las partes están dispuestas a colaborar.
Ánimo y mucha suerte