Aléjate, más o menos se está mostrando ya como es él realmente. Te llenó los oídos de cosas en común y de qué buscáis lo mismo y de repente te salta con que quiere una «amistad» pero bien que seguís teniendo sexo y te deja las llaves de su casa. Él no se va a quitar el privilegio de acostarse contigo y si no se fortalece un vínculo mejor que mejor (pero para él, claro). Yo he estado en esa situación de «amigos» con derechos (que por lo que cuentas, eso ya está desembocando ahí), y tras acabar mareada perdida por no saber qué quería, él mientras se acostaba con toda la que pillaba (porque claro, no éramos pareja con lo cual no me debía nada) y al final cuando quiso algo realmente estable con otra que le hizo tilín, me «dejó» y de muy malas maneras.
Así que, yo ya empiezo a verle las orejas al lobo en tu relato. Eres libre de hacer lo que quieras, por supuesto, pero yo me alejaba de él si ya va en ese plan. Ojalá a mí me hubiesen dado ese consejo en su día, me hubiera quitado todo el sufrimiento de después.