No és normal. Yo he sufrido el mismo trastorno y este año por fin me he visto mentalmente preparada para ponerme en manos de un nutricionista. Y ha sido una grandísima sorpresa: le comenté mi situación y en la primera consulta la báscula la había guardado para que no la viera, insistió varias veces en que si no quería, no era necesario pesarme: había ido con el propósito de comer bien e íbamos a por ello. Como DE TODO, en especial legumbres. No sé si he perdido peso o cuánto, lo que si sé es que la ansiedad ha desaparecido y me siento saciada y tranquila.
Ese es el servicio que todos nos merecemos. La pérdida de peso llega con el tiempo y la constancia (o no), sin obsesiones y siendo conscientes de cómo alimentamos nuestro cuerpo
Cancela sus servicios y busca a quien realmente te pueda ayudar.
Ánimo!!