¡Hola! La verdad es que tu situación me ha parecido estresante. Lo primero es que no entiendo la actitud de tu marido. Si mi madre se empeñara en algo en lo que no tiene razón, yo no dejaría que fuera mi pareja sola la que se enfrenta a ella o la que le lleva la contraria, sino que sería yo la que hablara con ella y, sinceramente, no me da la impresión de que él haya hablado nada sino que, lejos de eso, se deja llevar por los comentarios que hace ella intentando hacerse la víctima. Así que yo hablaría con tu marido porque tener que pasar este estrés y estás discusiones año tras año me parece totalmente innecesario.
Para solucionarlo se me ocurre que lo celebreis cada año con una parte de la familia, pero entiendo que el año que no toque celebrarlo con tu suegra se va a liar, así que lo que podéis hacer es no celebrarlo con nadie. Quiero decir, pasáis el día de la fecha señalada en vuestra casa con vuestra hija (que al fin y al cabo tú eres mamá y tu marido, papá, así que también es vuestro día) y lo celebráis el día de antes y el de después con vuestras respectivas familias, así a ninguna se le da un mayor protagonismo. ¡Mucho ánimo!