Pasé exactamente por lo mismo que tú. Yo al menos no la tenía viviendo en ni casa pero venía venía los días a tocar las narices y a decirnos como teníamos que hacer las cosas. Por más que hablé con mi pareja, no sirvió de nada. Yo era la exagerada y desagradecida por no querer la ayuda de su madre. Estuve así de agobiada y callandome las cosas casi 4 meses y al final reventé. Me cerré en banda y no la dejaba ver al niño y me daba igual todo. Lo veía una vez a la semana y a veces ni eso, entonces yo era la mala de la película y que no entendía que tenía que ver a su nieto. Cai en depresión postparto porque no me daban mi espacio y sobretodo por culpa de mi pareja que no hacía por entenderme que necesitaba que estuviéramos el y yo a solas con nuestro hijo las primeras semanas. Después de casi un año aún sigo yendo a terapia porque yo considero que lo necesito y fue gracias a la psicologa que empecé a poner límites y distancia en referente a mi hijo. Ya que mi pareja no sabe ni quiere hacerlo pues lo hago yo y así estamos ahora, ya no es tan intensa y pesada como antes porque tiene miedo a que la deje sin ver al niño. Resumiendo, intenta poner límites y hablar muy seriamente primero con tu marido e intentar que te entienda y que se ponga en tu lugar. Mucha suerte y ánimo.