Tú mismo has dicho que arrastrabais problemas de convivencia.
Se ha hartado y se ha tropezado con otro mientras se iba. Asúmelo y no vayas de víctima, que algo habrá pasado para que la mujer no quiera seguir viviendo esa vida que tú pintas como “maravillosa” contigo.
Si tan mala pécora era y te amargaba la existencia pues chico, eso que ganas. No entiendo la tristeza.