Comparto mi historia. Hace años, con 20 años, en los mediados 90 conocí a una chica preciosa y estuvimos juntos un par de años, gran química, sexo increíble, compañerismo… Mi primer gran amor. Sin embargo ella era año y medio mayor que yo y más madura (trabajaba y yo estudiaba), y me dejó por otro mejor posicionado social y económicamente, que le podía dar lo que yo no.
Se casó con él, se separó y volvió a casar y separarse, con malas historias y finales en ambos casos. Yo también rehice mi vida, me casé, tuve dos hijos y hace 7 años me separé, sin apenas ya saber nada de ella. Sin embargo, nunca la olvidé del todo.
Pues bien, a los pocos meses de separarme, 18 años después de lo nuestro, ella se entera de mi situación y me contacta. Y yo, tonto de mí, ahora lo sé acepto quedar y volvemos a liarnos. Casualidades, yo tenía ya una buena situación y estaba bien relacionado, y ella también lo sabía.
Pues bien, hemos estado juntos los últimos 7 años, maravillosos (viajes, familia, gran sexo,complicidad…). Los repetiría sin duda, aunque el final fuera el mismo.

Los últimos 3 años y medio hemos vivido además en mi casa, mientras ella alquilaba la suya y se quedaba íntegro el dinero del alquiler para pagar la hipoteca (mi casa ya está pagada). Algo generoso por mi parte, lo sé, pero se lo ofrecí yo como muestra de compañerismo. En mi casa los gastos a medias, claro (los dos niños estaban con la tutela de su madre y venían a casa un fin de semana de cada dos).
Ella quería casarse, pero yo no acepté con sus dos fracasos matrimoniales y el mio propio. Eso fue una decepción para ella, lo se.
La convivencia ha sido además difícil: mi ex y madre de mis hijos puso todo de su parte para sabotear nuestra relación, intentando poner a los niños en su contra, más algunos problemas de convivencia… En enero además gané la custodia compartida, por lo que los niños ahora están conmigo una semana de cada dos. En los últimos meses ella ha tenido problemas en el trabajo, y sus ingresos han mermado.
Pues bien, desde Navidades para acá ella ha ido apagandose, y no he podido enderezar la relación, pese a que lo he intentado.
Conoció además a otro hombre y se mandaba whatsapps con él. Una noche se reia en voz alta hablando por WhatsApp, y yo que llevaba unas semanas mosqueado, me acerqué para ver la conversación, y entonces apagó la pantalla. Discutimos y ella me acusó de que yo también ocultaba cosas. Bien, quité el pin de mi movil y se lo di, ella lo curioseo un poco y me lo devolvió. Le dije que era su turno y respondió que no iba a hacerlo, que era su intimidad. Ahí lo tuve claro, pero me resigné.
Y finalmente en abril pasó lo que yo sabía. Ha vuelto a dejarme, y de nuevo por un hombre de mejor situación socioeconómica que yo, aunque también con hijos.
He estado un mes tratando de recuperarla, y ella humillándome y culpándome de todo. Según ella, no he sabido darle su lugar y por eso la he forzado a marchar, aunque no reconoce lo del otro tío, pero lo sé.
Al final me cansé y la he bloqueado de todos sitios por mi salud mental (contacto cero) pero la echo de menos y la quiero. El otro día estaba en la puerta de casa y me llamó pero la ignoré y me fui. No tengo valor a que me humille más.
Además, casualidad o no, en abril hizo justo 25 años de la primera vez que me dejó, así que todo me recuerda a aquella primera vez… Y no es la única casualidad, aunque no contaré más.
Se que ella es mi gran amor, para bien y para mal, y creo que llegó a mi vida a enseñarme algo que la primera vez no supe aprender, y por eso volvió. Ahora al menos tengo más herramientas para superar el dolor.
Bueno, solo quería contar mi historia, ahora podéis meteros conmigo y darme algún consejo.